La Kokedama de Ficus Ginseng es una pieza natural y artesanal pensada para aportar carácter, equilibrio y un toque escultórico a interiores luminosos. Su bola de musgo sustituye la maceta tradicional y permite que la planta luzca de una manera más orgánica, sobria y decorativa.
El Ficus Ginseng destaca por su tronco grueso y sinuoso, de aspecto casi bonsái, y por sus hojas pequeñas, verdes y brillantes, que crean una silueta muy especial. Es una planta ideal para colocar sobre una mesa auxiliar, una consola, una estantería amplia o en un rincón donde pueda convertirse en protagonista. Prefiere luz indirecta abundante, ambientes templados y riegos moderados, evitando el sol fuerte directo y el exceso de agua.
Una opción elegante, resistente y artesanal para quienes buscan una kokedama con presencia, estructura y un estilo natural muy distintivo.











